Señorías del PP: Útimamente, y de
un tiempo a esta parte, he escuchado a varios de sus dirigentes
hablar de la mayoría silenciosa, que es aquella que no protesta en
las calles de manera visible, que los “cuatro” que salen a la
calle no son la realidad española. Me gustaría decirles que su
mayoría tampoco es tal: Si el reparto de escaños fuese equitativo
al número de votos ustedes tendrían 158 escaños en vez de los 186
actuales, con lo que ya no tendrían mayoría absoluta. Con sus
10,830,693 votos sobre 34,952,313 electores en las últimas
elecciones generales han recibido el apoyo del 30,98 % de los mismos,
que ,evidentemente, son muchos pero no la mayoría.
Además me gustaría recordarles que
en el año 2012 se produjeron manifestaciones, que logicamente no
todas serían en su contra, pero que demuestra que la ciudadanía no
está muy de acuerdo con la situación y decisiones políticas que se
dan en España, de las que ustedes han tomado unas cuantas.
Así que les rogaría un poco de
humildad, no hacer demagogia con los números, de la que me pueden
acusar también a mi, abran sus ojos y oídos y dejen de justificar
sus acciones en la inevitabilidad, y hagan caso al pueblo soberano y
no sólo a su “mayoría”.
Es curioso que las torres se construyesen entre 2004 y 2009.
Justo cuando nos creíamos, todavía, el ombligo del mundo, al menos en Madrid, que es donde vivo. La economía española y la madrileña iban estupendamente y esto iba a ser una máquina que no pararía de generar dinero, según ellos.
El brillo de las luces y el dinero que atraería esta economía nos llevaría al triunfo absoluto. Lo importante era mirar hacia arriba y, por tanto, olvidarnos de la gente, de la calle, de las personas que van a comprar el pan.
No tengo muy claro hasta que punto la población era consciente de adonde nos podía llevar este sistema basado en la especulación, en pensar a lo grande, en que cuanto más mejor. A lo mejor simplemente no nos dijeron todas las posibilidades.
Evidentemente todo esto apoyado por gobiernos capitalistas y creyendo en la marca, me da igual que se llame Madrid, España, Europa u Occidente. En la marca del triunfo.
En este caso, y en muchos otros como estamos cansadas de comprobar no nos dejaron ver el bosque y sólo nos mostraron la mejor situación; para ellos claro.
Y, desde hace un tiempo, vemos que la gente no importa, que cuanto más alto sea el edificio mejor es, y si hay que talar se tala. Árboles, derechos, gente,...
Pero, desgraciadamente, esto sólo nos lleva a que la ciudadanía, la gente de a pie, este desconectada de su realidad, a que nos hagan pensar que lo que es bueno para entes anónimos es mejor que lo que sea bueno para mí, para mi entorno, para mi vecino. Y por eso se protegen ante nosotros, porque saben que podemos, y nos intentan encerrar en legislación, en nomenclatura, en patraña.
Desgraciadamente, como tienen mucho poder, muchos mecanismos, demasiada estrategia, nos hacen creer que eso es lo mejor para todas y nos siguen llamando con cantos de sirena haciéndonos ver que el sistema funciona, que su camino es el adecuado. Y seguimos el camino marcado, ya no de baldosas amarillas si no de destrucción y de miseria que dejan por el camino.
Tristemente hasta que no nos toca personalmente no luchamos. El sistema lleva tiempo explotando al mundo, pero como se concentraba en Africa, una parte de América, Asía y una gran parte de la población del mundo rico( así que podríamos decir el 80 % de la población, aunque no lo olíamos), no queríamos verlo, protestábamos suavemente. Ahora nos toca más de cerca y a más gente. Ahora ya no podemos mirar hacia otro lado. Ahora si podemos ver que es lo que hay, porque es posible que ya nos esté tocando.
Y sólo espero que, en algún momento, el egoísmo, el individualismo mal entendido, el dinero manchado de sangre, el sistema insensible, la sociedad podrida pague, y sus símbolos, como estas torres, lloren las lagrimas derramadas por la gente invadida por su crimen.
Video de la televisión portuguesa o brasileña sobre los parlamentarios suecos. Dura 2 minutos pero muy ilustrativo de porque un páis como Suecia funciona y uno como España, pues digamos que va un poquito peor.
Por
la tarde me desplacé desde la Autónoma a Lacoma a visitar a unos
amigos. El recorrido estuvo pasado por agua y viento, pero no en
exceso. Distancia recorrida 9 km aprox.
A
las 22h o así me trasladé a Vinateros donde acababa la Bicicrítica
en apoyo al bicipikete de la huelga general. Unos 15 km aprox. El
viento fue intenso pero pude llegar.
Después
de charlar con amigos y tomar algo, finalmente me marche a mi casa. A
Delicias. Unos 7 km. Esta vez sólo hacía frío.
Así
que en un día anunciado por el parte metereológico como malo,
recorrí unos 50 km.
Por
tanto, cuando le gente se pregunta si se puede ir en bicicleta por
Madrid( muchas cuestas, muy grande, el tiempo,...) no me queda otra,
por mi parte, que contestar que sí
El New York Times ha
ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal
rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de
Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran
Bretaña y en Estados Unidos,además de en España. En EE..UU. el Banco de
Santander es propietario de Sovereign Bank.
Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el
comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su
familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un
indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes
del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el
diario más influyente de EE.UU. y uno de los más influyentes del mundo.
Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de
Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la
banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000
millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias
del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el
maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas
que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus
propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio
Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial
(entre ellos, por cierto, el padre del President de la Generalitat, el Sr.
Artur Mas; José María Aznar; Dolores Cospedal; Rodrigo Rato; Narcís Serra;
Eduardo Zaplana; Miguel Boyer; José Folgado; Carlos Solchaga; Josep Piqué;
Rafael Arias-Salgado; Pío Cabanillas; Isabel Tocino; Jordi Sevilla; Josu Jon
Imaz; José María Michavila; Juan Miguel Villar Mir; Anna Birulés; Abel Matutes;
Julián García Vargas; Ángel Acebes; Eduardo Serra; Marcelino Oreja...).
Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias,
las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es
enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal
se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el
Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta
cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social
de España respecto la media de la
UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que
España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación,
escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el
nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no
recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente
el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times.
El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En
realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria
se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal
representa -según los técnicos de la Agencia Tributaria
del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total. Es también conocida la
intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las
pesquisas de la propia Agencia Tributaria.
El caso más conocido es la gestión realizada por la exVicepresidenta del
Gobierno español, la Sra. Dela Vega, para
interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único.
Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de
Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New
York Times con cierta ironía, "el Tribunal desistió de continuar
estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo
entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal". Una medida
que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su
temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del
Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió
que "los ricos no pagan impuestos en España". Tal tolerancia por parte
del Estado con el fraude fiscal de los súperricos se justifica con el argumento
de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas
porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha
indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un
valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal
argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad.
Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en
España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son
mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de
euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado
hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado
español está hoy realizando.
Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la
banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude
fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas
financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como
causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero
en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en
la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios
comerciales, sino también proveyendo créditos -aclara el Sr. Salvador
Arancibia- "...medidas de enorme importancia en un momento como el actual,
donde los medios están en una situación financiera muy delicada". De ahí
que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy,
artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen
fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman "libertad de
prensa".
Vicenç Navarro,
Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu
Fabra y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins UniversityPOR FAVOR, QUE CORRA LA VOZ EN INTERNET - GRACIAS
" Sé el cambio que quieres ver en el mundo " POR FAVOR A COMPARTIR
EN TODOS LOS MEDIOS POSIBLES
LOS RICOS controlan los periódicos españoles Y NO LES PERMITEN PUBLICAR
ESTO.....Que todo el mundo lo sepa.... y que no se libren de que se sepaa gran escala..... !!!!! VAMOS A POR LAS
GRANDES FORTUNAS QUE NO PAGAN IMPUESTOS, YA ¡¡¡¡¡¡